Jueves 3 de abril de 2025
El Kremlin ha diseñado una estrategia para medir hasta dónde está dispuesto a llegar el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su presión a Europa para aliviar las sanciones impuestas a Rusia. Según fuentes cercanas al tema, Moscú exige la reconexión del Banco Agrícola Ruso al sistema de mensajería internacional SWIFT como condición para aceptar una tregua en el mar Negro negociada por EE.UU.
La selección de esta entidad financiera responde a una táctica del gobierno ruso para evaluar primero la disposición de Trump y luego su capacidad de persuadir a la Unión Europea, que tiene jurisdicción sobre SWIFT, con sede en Bélgica.
De acuerdo con analistas, el éxito en este intento podría allanar el camino para un debilitamiento progresivo del régimen de sanciones impuesto a Rusia tras la invasión de Ucrania en 2022. La UE, que ordenó la desconexión del RSHB y otras instituciones financieras rusas de SWIFT como parte de su respuesta económica, reafirmó su postura en una cumbre en París, donde descartó flexibilizar las restricciones.
El primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que, lejos de suavizar las sanciones, los líderes europeos están explorando formas de intensificarlas para aumentar la presión sobre Moscú. Por su parte, el presidente finlandés, Alexander Stubb, confirmó que la UE ya trabaja en un nuevo paquete de medidas contra Rusia.
Mientras tanto, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, confirmó que el presidente Vladimir Putin aceptó la propuesta de Trump para reactivar la Iniciativa del Mar Negro, un acuerdo de exportación de cereales que colapsó tras la salida de Rusia del pacto en 2023.